Queremos homenajear y traer al presente, desde Posibilita, el impulso y estructuración –hace más de 100 años– realizado de manera visionaria por un grupo de sufragistas británicas desde la plataforma Women’s Pioneer Housing –posiblemente el primer social housing con enfoque de género en contexto europeo–.
Women’s Pioneer Housing fue fundada en 1920 por la sufragista, Etheldred Browning –integrante de la Women’s Social and Political Union (WSPU)– con el apoyo de las mecenas –y también sufragistas– Lady Eleanor Shelley-Rolls y Bertha Newcombe, quienes financiaron las adquisiciones iniciales de viviendas mediante bonos de capital de impacto con retorno social (Public Utility Society). Al proyecto, también, se sumó una de las primeras arquitectas en el Reino Unido, Gertrude Leverkus, quien transformó de más de 40 grandes viviendas victorianas, adquiridas por Women’s Pioneer Housing, en apartamentos funcionales para mujeres, madres y sus criaturas. Para más información sobre Leverkus recomendamos el programa co–dirigido por la arquitecta Zaida Muxí Un día/Una arquitecta
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Nos emociona traer al presente lo similar de la estrategia inicial con la que comenzaron –respecto a la estrategia de arranque planteada en nuestro modelo de negocio como empresa social (lucro limitado) Posibilita– hace más de un siglo. Transformando grandes viviendas victorianas vacías, tras la guerra, con una extensión en metros imposible de sostener, en pequeños apartamentos funcionales para mujeres trabajadoras. Ya que 1,7 millones de mujeres –sin pareja– avanzaban hacia la autonomía económica y habitacional tras la Primera Guerra Mundial, de la mano de los avances del movimiento sufragista con la aprobación parcial del voto femenino en Gran Bretaña (1918) y con la nueva ley Sex Disqualification Removal Act (1919) que les permitía acceder a profesiones antes negadas a las mujeres.
Pero este 1,7 millones de mujeres –sin pareja– que avanzaban hacia la autonomía económica y habitacional, se encontró con una fuerte barrera estructural para poder acceder a la casa propia –sin cotitulares, ni estructuras familiares consanguíneas de apoyo, ni parejas– similar a la que atravesamos actualmente
Pero este 1,7 millones de mujeres –sin pareja– que avanzaban hacia la autonomía económica y habitacional, se encontró con una fuerte barrera estructural para poder acceder a la casa propia –sin cotitulares, ni estructuras familiares consanguíneas de apoyo, ni parejas– similar a la que atravesamos, actualmente, y la cual se recrudece en madres separadas, familias monomarentales, mujeres migrantes y mujeres de más de 60 años en todo el territorio del Estado español. Toparon con una imposibilidad sistémica generada por un sistema –previamente creado– donde ellas estaban fuera. Era imposible acceder a través de su fuerza de trabajo, traducida en su primer –propio– sueldo, a la casa propia, a la autonomía habitacional.
Su visionaria fundadora, Etheldred Browning, detectó que había muchas grandes viviendas victorianas en Londres vacías por la falta de personas contratadas que asumieran de manera remunerada los trabajos domésticos, personas fallecidas durante la guerra y por el propio proceso de reestructuración social y económica de los periodos de post guerra. Con la ayuda de sus colegas, comenzaron a adquirir estas grandes viviendas y transformarlas en apartamentos funcionales para dar respuesta habitacional a un paradigma emancipatorio social que comenzaba a nacer: la mujer autónoma económica, política y habitacionalmente.
Lo emocionante es recordar como este grupo de mujeres sufragistas, de hace más de 100 años, fundadoras de Women’s Pioneer Housing, identificaron, de manera premonitoria, que el acceso a la vivienda estable para las mujeres estaba –y sigue estando– intrincado con la autonomía como ciudadanas. Sufragio femenino universal y acceso a la vivienda estable para las mujeres, como alianza estratégica.
Lo curioso, es constatar que hoy día –todavía– no sea prioritario poner el foco en pensar soluciones específicas que posibiliten a una mujer con un único sueldo acceder a una vivienda digna, pero nosotras, desde Posibilita, si lo situamos como urgencia social, tomando el relevo de nuestras admiradas sufragistas y fundadoras de Women´s Pioneer Housing
Dado que según nuestra área Data Science, AI y Big Data Analytics Posibilita dirigida por Irene Cruz Gómez en el contexto del Estado español habría un potencial pool de aproximadamente 900.000 mujeres con un sueldo neto mensual a partir de 1.400€, las cuales vive con sus progenitores, familia extensa, compartiendo piso o en otras configuraciones residenciales de alquiler o re–alquiler. Según Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) INE
Nosotras, desde Posibilita, lo hemos pensando, reflexionado, y llevamos dos años –intensos– remando a contra corriente para generar una infraestructura –más compleja que la crearon de manera inicial nuestras colegas sufragistas británicas pero inspiradas por su impulso– en colaboración con brillantes mujeres profesionales con un consolidado y reconocido expertise en sus áreas.
Una infraestructura armada a partir de la articulación de herramientas arquitectónicas, jurídicas, hipotecarias, análisis de datos desde ejes de género y condiciones financieras inclusivas; y que una mujer pueda acceder –con un único sueldo– a la casa propia sin co–titulares
Una infraestructura armada a partir de la articulación de herramientas arquitectónicas, jurídicas, hipotecarias, análisis de datos desde ejes de género y condiciones financieras inclusivas; y que una mujer pueda acceder –con un único sueldo– a la casa propia sin co–titulares. Poder acceder a la seguridad habitacional, que ya exigían nuestras colegas sufragistas británicas hace más de 100 años, como única manera de tener acceso a la autonomía y a la dignidad como ciudadana.
Su modelo hoy día se dedica –casi en su totalidad– a facilitar alquiler asequible de larga duración a mujeres –su actual parque de viviendas en alquiler supera las 1.000 viviendas en zona oeste de Londres–, pero, también, con herramientas para el acceso progresivo a la propiedad compartida y completa para las usuarias de las viviendas.
Nosotras desde Posibilita trabajamos para generar propietarias, por una decisión desde una perspectiva de asequibilidad estratégica frente a la desregulación que vive el mercado del alquiler. Situando la ratio de esfuerzo hipotecaria exigida del 35% como una estrategia legítima no abusiva de acceso a la seguridad habitacional imbricada con la democratización de la arquitectura más avanzada. Frente a la ratio de esfuerzo exigida en el mercado actual del alquiler, que en contextos como Comunidad de Madrid y Cataluña, puede ascender al 70% al 76%.
El impulso que activó Women’s Pioneer Housing es el mismo que el nuestro: generar seguridad habitacional a las mujeres desde la transformación del parque residencial existente infra–utilizado. Ellas generaron apartamentos urbanos. Nosotras vamos a provisionar viviendas contemporáneas desde ejes de género o Casas Posibilita pensada desde arquitectura de cuidados y apoyadas en herramientas inclusivas financieras. Soluciones similares con la maravillosa actualización de lo que significa el avance tecnológico, arquitectónico y social. Utilizando todas las herramientas que tenemos a mano para hacer posible el acceso a la vivienda propia de las mujeres. Todo lo que está a nuestro alcance para poder materializar lo que ellas ya pensaron hace más de 100 años: “Por mucho sufragio universal femenino que consigamos, sin una vivienda propia para cada mujer, no habrá acceso a la autonomía”.