Vista exterior Casa Posibilita Águilas del programa piloto “La casa Posibilita como guardiana del territorio a través de acciones de agro–ecología” por Alba Blázquez Mbila del área I+D Arquitectura Posibilita

¿Por qué apostamos por generar mujeres propietarias de su primera vivienda desde Posibilita?

Actualmente la ratio de esfuerzo en España para el alquiler supone el 50% del salario, frente al 70% y 76% en Comunidad de Madrid y Catalunya, por lo que para Posibilita transformar el 35% del sueldo neto mensual en una cuota de crédito hipotecario –máximo permitido en la financiación hipotecaria– lo situamos como una estrategia accesible y no abusiva para el acceso a la primera vivienda

Las mujeres partimos de una desventaja económica histórica consecuencia de un desequilibrio estructural desde factores sociales, jurídicos y laborales; los cuales limitan –de forma drástica– nuestra capacidad de ahorro, y por lo tanto el acceso a una primera vivienda en propiedad. Factores, tales como, una brecha salarial de género situada entre 15%/18%, entendida como la diferencia existente entre los ingresos salariales medios que perciben las mujeres y los que reciben los hombres en el mercado laboral. O por el hecho de que asumimos cerca del 84% de los cuidados sin recibir remuneración alguna, según un informe del Foro Económico Mundial, El futuro de la economía del cuidado, donde se calcula que el trabajo de cuidados no remunerado representa el 9% del PIB global, lo que equivale a 9,3 billones de euros.

 

Además de las consecuencias socio–económicas que arrastramos por haber accedido, hace pocas décadas, al mercado laboral, a la capacidad patrimonial, a la equidad de derechos o por la vigencia de un consenso colectivo, dentro del actual contrato social, donde se asume –y presupone– que la gran mayoría de las mujeres, en el contexto español, accedemos a la vivienda apoyadas en la estructura de pareja o desde la unidad de crianza bi–parental, o apoyadas en el capital de la familia de origen, o desde la capacidad de normalización de relaciones dependencia o desde la resignación de asumir en silencio violencia de género dentro del hogar.

 

No tenemos un contrato social que genere las condiciones necesarias para que las mujeres podamos acceder a la propia vivienda, de manera mayoritaria, desde la capitalización de nuestra propia fuerza de trabajo. Tales dificultades repercuten, directamente, en el acceso a nuestra seguridad habitacional. No pudiendo acceder a la autonomía como plenos sujetos políticos en un contexto democrático.

 


No tenemos un contrato social que genere las condiciones necesarias para que las mujeres podamos acceder a la propia vivienda, de manera mayoritaria, desde la capitalización de nuestra propia fuerza de trabajo


 

Actualmente la ratio de esfuerzo en España para el alquiler supone el 50% del salario, frente al 70% y 76% en Comunidad de Madrid y Catalunya, por lo que para Posibilita transformar el 35% del sueldo neto mensual en una cuota de crédito hipotecario –máximo permitido en la financiación hipotecaria– lo situamos como una estrategia accesible y no abusiva para el acceso a la primera vivienda, dada la desregulación actual del mercado de alquiler, y como parte del proceso social –pendiente– de incorporar la casa propia, como bien común. Tan prioritario para el Estado del Bienestar como la protección de las pensiones, sanidad pública, educación o manejo del agua.

 

Importante señalar que no planteamos la universalización de esta estrategia. No como única estrategia para resolver la crisis actual habitacional, sino como parte del paquete de medidas público&privadas que necesitamos desplegar para ir generando unas verdaderas condiciones de acceso a la vivienda propia en el siguiente ciclo social–político–económico.

 

Identificamos las zonas sensibles, respecto a nuestro modelo –recomendamos Apuntes para entender el modelo de negocio Posibilita: primera empresa social (lucro limitado) proveedora vivienda asequible con enfoque de género española– sobre las cuales tendremos un especial seguimiento: requisitos de endeudamiento hipotecario para no generar cuotas abusivas, no intereses progresivos, no obligatoriedades colaterales perpetúas. Recordando lo señalado por nuestra colaboradora, Maite Arrondo –experta en vivienda asequible europea– lo cual siempre sobrevuela en nuestro sistema de gobernanza: La financiación al 100% puede ser una oportunidad, pero también puede convertirse en sobreendeudamiento si no hay filtros sólidos de asequibilidad. Sería importante asegurar que la cuota hipotecaria, comunidad, suministros, seguros, mantenimiento y posibles imprevistos no coloquen a estas mujeres en una situación de fragilidad económica

 


Consideramos que transformar el 35% del sueldo neto mensual en una cuota de crédito hipotecario como una estrategia de acceso a la seguridad habitacional no abusiva para las mujeres, dada la normalización de lógicas en el imaginario colectivo donde se puede maximizar rendimientos a partir del mercadeo de las viviendas


 

Teniendo esto de fondo –y de horizonte–, sí consideramos que transformar el 35% del sueldo neto mensual en una cuota de crédito hipotecario, una estrategia digna de acceso a la seguridad habitacional no abusiva para las mujeres, dada la normalización de lógicas, en el imaginario colectivo, que hablan de maximizar rendimientos a partir del mercadeo de las viviendas o frente a la deshumanización de la vivienda al manejarse como “activo inmobiliario con fines especulativos”.

 

Apostamos por facilitar el acceso de las mujeres a la propiedad de su vivienda como estrategia de capitalización del salario, con ello generar riqueza intergeneracional –contando con figuras de protección permanente que aseguren la asequibilidad de las Casas Posibilita– y seguridad habitacional para generar las condiciones de vida que permitan construir un proyecto de vida propio, estable, digno y saludable. Activando procesos de agencia, soberanía vital y soberanía residencial.

 

Entendiendo, como señala nuestra experta en Data Science, AI y Big Data Analytics Posibilita, Irene Cruz en ¿Demasiado feminista? Por qué facilitar el acceso a la vivienda en propiedad es una corrección del mercado no un exceso ideológico, que nuestro propósito como articuladoras de condiciones e infraestructuras que faciliten el acceso a la capacidad patrimonial, es una asignatura sistémica pendiente para que las mujeres podamos alcanzar la plena agencia como sujetos económicos.

 

Recordando, a su vez, cómo numerosos estudios –que os compartimos a continuación– demuestran que el régimen de tenencia de la vivienda es uno de los condicionantes clave del riesgo de pobreza económica y material; junto con las viviendas donde entra un sólo ingreso y con el cúmulo de obstáculos –burocráticos, institucionales y discriminatorios– de las personas con trayectorias migrantes. Todos ellos definen, por separado, el perfil de las potenciales usuarias de Posibilita.

 


Otro factor clave, más que documentado, por la literatura científica: el vínculo directo entre la violencia de género y la vulnerabilidad residencial. Motivo de peso por el que defendemos el acceso a la propiedad de la primera vivienda como apuesta firme para garantizar la autonomía real


 

A esto hay que añadir otro factor clave, más que documentado, por la literatura científica: el vínculo directo entre la violencia de género y la vulnerabilidad residencial. Siendo un motivo de peso por el que defendemos que el acceso a la propiedad como apuesta firme para garantizar la autonomía real.

 

El problema es tan amplio y afecta a tanta diversidad de perfiles de mujeres que necesitamos muchas estrategias, y no excluyentes entre ellas. Dado que la propiedad –por ahora– no va a dejar de existir; y desde Posibilita entendemos que si la propiedad de la vivienda está mejor repartida, solo puede ser beneficioso para la masa social.

 

También nos gustaría compartir por qué no hemos apostado por la desarrollada cultural del cooperativismo desde Posibilita, como estrategia principal, la cual cuenta con un ecosistema ya asentado en Catalunya, Navarra y País Vasco, aunque sea un modelo –muy acertado– para atajar el desregulado contexto habitacional que nos atraviesa, no alimentando la especulación y generando agencia habitacional en las cooperativistas implicadas.

 

Apostamos por el acceso a la propiedad para las mujeres, frente al cooperativismo, porque tras una extensa evaluación de las necesidades de nuestros perfiles, identificamos que no es un proceso de gestión ágil y viable para los ritmos de vidas que llevan consigo periodos de intenso desgaste energético, precariedad económica, falta de red de sostén compartido o no existencia de red para los cuidados diarios, situaciones vitales migratorias o procesos de reconstrucción vital tras violencia de género. Teniendo presente que nuestros perfiles asumen –solas– la responsabilidad de criaturas a cargo dado, cuidan de personas dependientes y procesos de agrupación familiar. Sin olvidarnos de las dobles y triples jornadas que sostienen para llevar adelante sus logísticas y economías domésticas, tal como señala el informe sobre Conciliación familiar, laboral y personal en las familias monoparentales españolas desde equipo de estudios de la Federación Familias Monomarentales – FAMS

 

Nuestros perfiles de mujeres Posibilita, necesitan soluciones habitacionales con celeridad y lo más accesibles posibles. No generarles más exigencia, ni carga de trabajo. Frente a los ritmos del cooperativismo y la cultura organizativa necesaria para ser parte de un proceso así; los cuales exigen entrenamiento, tiempo disponible y capital social e intelectual.

 

Por eso para Posibilita el hecho de entregar las llaves de la propia vivienda en el menor tiempo posible, va unido a un proceso de acompañamiento, desde las mejores profesionales, durante los 12 primeros meses de estancia en la Casa Posibilita que gestionamos desde Posibilita, Bienestar, Acompañamiento y Enraizamiento.

 

Apostamos por generar mujeres propietarias dueñas de sus propias casas como estrategia de acceso patrimonial, corrección de las dificultades en la capacidad de ahorro, acceso a la seguridad habitacional y democratización de la arquitectura más avanzada como derecho constitucional –sobre esta cuestión planteamos un proceso de re–estructuración del artículo 47CE sobre lo que significa la vivienda digna y “adecuada” desde ejes de género–.

 

Mujeres propietarias de su primera vivienda reutilizando el parque de vivienda existente, optimizando tiempos y márgenes para poner en práctica la máxima asequibilidad posible, y con ello poder reducir el precio de venta final –ahora aproximadamente un 30% por debajo del precio de mercado-. A partir de análisis evolutivo de nuestro modelo de negocio, de los procesos técnicos arquitectónico, constructivos e hipotecarios. Además, avanzando hacia la máxima eficiencia energética, para reducir el impacto mensual de los gastos que generen las Casas Posibilita en la economías doméstica de nuestras usuarias.

 

Recomendamos:

 

– L’habitatge a Barcelona: necessitats, parc i crisi d’accessibilitatn (Carles Donat) 

– El cost de l’habitatge situa en risc de pobresa un 14,7% de la població de l’àrea metropolitana de Barcelona 

– Migració i condicions de vida a l’àrea metropolitana de Barcelona (Porcel et al)

– L’habitatge a la metròpoli de Barcelona en el 2023: assequibilitat i accés (Observatori de l’Habitatge de Barcelona) 

– Infàncies desiguals a la ciutat de Barcelona (Porcel et al)

 

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